A poco más de un mes de su asunción, la presidencia de Leonel Chiarella al frente de la Unión Cívica Radical (UCR) se ve abruptamente confrontada a una crisis interna de proporciones. El estallido de una inesperada disputa parlamentaria amenaza con fracturar la unidad del partido, exponiendo profundas divisiones ideológicas y estratégicas en la Cámara de Diputados.

Provincias Unidas busca exclusividad partidaria
El bloque Provincias Unidas, liderado por la diputada santafesina Gisela Scaglia, ha formalizado ante el Comité Nacional de la UCR una solicitud de reconocimiento exclusivo como la única representación partidaria legítima en la Cámara baja. La misiva, respaldada por figuras prominentes como Mariela Coletta, Pablo Juliano y Martín Lousteau, exige que ningún otro espacio legislativo utilice la denominación UCR en el recinto parlamentario.
Esta acción representa un claro intento de marginar a aquellos legisladores que, en la votación del Presupuesto 2026 en diciembre pasado, optaron por acompañar al oficialismo, contraviniendo, a juicio de Provincias Unidas, los principios y lineamientos del partido. La iniciativa surge en un momento particularmente delicado, apenas un mes después de que Leonel Chiarella asumiera la presidencia con una promesa de unidad que hoy parece desvanecerse ante la creciente tensión interna.
La resistencia dialoguista de Verasay
En la vereda opuesta se encuentra Pamela Verasay, presidenta del bloque que actualmente ostenta el nombre oficial de la UCR. Sorprendida por la carta de Provincias Unidas, Verasay ha defendido enfáticamente la libertad de voto de sus integrantes, argumentando que cada legislador debe actuar de acuerdo con su conciencia y representación territorial.
El bloque liderado por Verasay, integrado por Guillermo Agüero, Gerardo Cipolini, Diógenes González, Lisandro Nieri y Darío Schneider, es acusado por sus detractores de actuar de forma incompatible con los principios partidarios, especialmente tras la votación del Presupuesto 2026. La tensión se exacerbó aún más cuando tres integrantes del bloque de Verasay votaron a favor de derogar la Ley de Financiamiento Universitario, una decisión que, según los firmantes de Provincias Unidas, contradice el mandato expreso de la conducción nacional.
El sector liderado por Lousteau y Morales, que controla la Mesa Ejecutiva de la UCR con 12 de los 15 miembros, parece determinado a llevar adelante esta "purga" de los sectores dialoguistas, lo que podría tener consecuencias impredecibles para el futuro del partido.
Cornejo en la mira y la interna mendocina
La interna radical también se extiende a las provincias. Diego Santilli, ministro del Interior, tiene previsto viajar este jueves a Mendoza para intervenir en una disputa local donde el radicalismo oficial se enfrenta a sectores "anticornejistas". La debilidad del gobernador Alfredo Cornejo en la Mesa Ejecutiva nacional complica la situación de sus diputados alineados, quienes podrían perder su identidad formal antes del encuentro anual de febrero.
Los diputados en la mira, representantes de distritos como Mendoza, Chaco, Corrientes y Entre Ríos, podrían quedar marginados de las mesas de trabajo si la Mesa Nacional aprueba el pedido este miércoles. La resolución de esta interna será determinante para el futuro del radicalismo, definiendo si el partido logra mantener su unidad o si la fragmentación termina por diluir su peso político frente al oficialismo en este 2027. El futuro del radicalismo pende de un hilo, y la gestión de Chiarella se enfrenta a su primera y crucial prueba de fuego.












