En un hito judicial para la región, un remisero de la ciudad de Casilda fue sentenciado a más de cuatro años de prisión efectiva tras ser hallado culpable de transportar estupefacientes desde Rosario hasta Venado Tuerto.



La condena, dictada en el marco del primer juicio del sistema acusatorio federal realizado íntegramente en esta última ciudad, subraya el compromiso de la justicia en la lucha contra el narcotráfico y marca un precedente importante en la aplicación del nuevo esquema procesal. El proceso judicial, que se extendió a lo largo de dos días, culminó con la imposición de una pena de cuatro años y tres meses de prisión para Rodrigo B., el remisero imputado por el delito de transporte de estupefacientes.
El operativo y la detención
El caso se remonta al 16 de agosto de 2025, fecha en la que efectivos de la Guardia Provincial GUOR5 llevaron a cabo un control vehicular rutinario en las inmediaciones de Venado Tuerto. Durante el operativo, los agentes detuvieron la marcha de un Renault Logan, perteneciente a una empresa de remises de la ciudad de Casilda. El vehículo era conducido por Rodrigo B., quien iba acompañado por otro joven, también residente de la mencionada localidad.
Según consta en las actuaciones, la actitud nerviosa y evasiva del acompañante despertó las sospechas de los agentes. El pasajero intentó, sin éxito, ocultar una bolsa entre sus piernas, lo que motivó una requisa exhaustiva del vehículo y de sus ocupantes. Fue en ese momento cuando los efectivos policiales descubrieron, en el interior de la bolsa, un cargamento de 1,113 kilogramos de marihuana y 57 gramos de cocaína.
Ante la magnitud del hallazgo, se dio intervención a la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI), quienes se hicieron cargo de la investigación y de las diligencias subsiguientes. La causa, inicialmente radicada en la órbita del Ministerio Público de la Acusación, fue posteriormente remitida a la justicia federal, en virtud de la naturaleza del delito imputado: el transporte de estupefacientes.
Desarrollo del juicio oral
El juicio oral, que se desarrolló entre lunes y martes, contó con la participación activa de los fiscales federales Daniela Ghiorzi, Federico Reynares Solari y Rocío Estrada, quienes presentaron las pruebas recabadas durante la investigación y sostuvieron la acusación contra Rodrigo B. Los representantes del Ministerio Público Federal argumentaron, de manera contundente, que el remisero era responsable del delito de transporte de estupefacientes, en calidad de coautor.
Durante el debate, se analizaron minuciosamente las circunstancias que rodearon la detención, la cantidad y calidad de la droga incautada, así como la participación de Rodrigo B. en el hecho. La defensa, por su parte, intentó desvirtuar las pruebas presentadas por la Fiscalía y argumentó que su defendido desconocía la existencia de la droga en el vehículo.
Sin embargo, el tribunal oral, integrado por los jueces Ricardo Vázquez, Otmar Paulucci y Mario Gambacorta, no acogió los argumentos de la defensa y, tras deliberar, emitió un veredicto de culpabilidad contra Rodrigo B. Los magistrados consideraron que las pruebas presentadas por la fiscalía eran contundentes y demostraban, más allá de toda duda razonable, la responsabilidad del remisero en el delito imputado.
Una condena y un precedente
Tras el veredicto de culpabilidad, se llevó a cabo la audiencia de cesura, en la que se determinó la pena que debía imponerse a Rodrigo B. Los fiscales solicitaron una pena considerable, en atención a la gravedad del delito y a la cantidad de droga transportada. La Defensa, por su parte, solicitó una pena menor, argumentando que su defendido no tenía antecedentes penales y que había colaborado con la investigación.
Finalmente, el tribunal resolvió imponer a Rodrigo B. una pena de cuatro años y tres meses de prisión de cumplimiento efectivo, como coautor del delito de transporte de estupefacientes. La decisión judicial fue recibida con satisfacción por los fiscales, quienes destacaron la importancia de la condena como un mensaje claro y contundente contra el narcotráfico.
Es importante destacar que el segundo imputado en esta causa ya había sido condenado previamente. El joven acordó un juicio abreviado en diciembre pasado, que fue homologado por el juez federal Aurelio Cuello Murúa, por lo que actualmente ya se encuentra cumpliendo su condena.
Además de la relevancia que reviste la condena en sí misma, el fallo marca un hito institucional para Venado Tuerto, ya que se trató del primer debate del sistema acusatorio federal realizado íntegramente en la ciudad. Este hecho refleja el avance en la implementación del nuevo esquema procesal en la región y consolida el compromiso de la justicia federal en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. La realización de este juicio en Venado Tuerto evidencia la descentralización de la justicia federal y facilita el acceso a la misma por parte de los ciudadanos de la región.












