Este domingo a las 20, el espacio de Juan B. Justo 157 recibe una propuesta escénica de altísimo nivel. Con texto y dirección de Pablo Leger y brillantes actuaciones de Olga Cacciagiu y Diego Piermattei, la pieza se consolida como uno de los acontecimientos teatrales del año: una obra de hondo calado dramático y poético que ha cosechado encendidos elogios por parte de la crítica y el público.

El texto y el montaje llevan el sello inconfundible de Pablo Leger, quien vuelve a sorprender con una dramaturgia impecable. Más allá de su reconocida trayectoria al frente de diversos elencos, Leger construye aquí un texto lleno de verdades esenciales, capaz de interpelar las inquietudes y preguntas existenciales del espectador.
El espectáculo descansa en un tándem actoral de enorme envergadura. Olga Cacciagiu entrega una interpretación consagratoria en la piel de Alcira, un personaje complejo y entrañable donde conviven la amargura, la pena y una conmovedora debilidad maternal. Esta actuación la reafirma sin dudas entre las intérpretes más destacadas y sólidas de la escena regional.
En un contrapunto perfecto, el talentoso actor Diego Piermattei da vida a Carlitos, un trapecista con retraso madurativo que acompaña incondicionalmente a Alcira. El trabajo de Piermattei deslumbrará por su dominio técnico de la oralidad y un uso brillante de su cuerpo y su belleza. Pero en vez de quedarse en eso; junto al director fueron por más: el desafío de no quedarnos en la belleza externa, sino construir -parangonando a Byung-Chul Han-, una belleza interna que se traduce en una presencia escénica absolutamente genuina, consiguiendo transitar del humor a la emoción más pura con una fluidez pasmosa.
Fiel a su perfil de investigador constante de la escena, el director elude los caminos trillados y los clichés del teatro convencional. Su búsqueda rompe moldes y propone un terreno propio donde el riesgo es el motor principal, interpelando a la platea de manera directa y desafiante.
La heredera de la sed es una perla que merece ser "observada, mirada, disfrutada y tamizada" a través de varios sentidos. Un punto y coma para los amantes de las artes escénicas de la región.
La única función en Venado Tuerto será este domingo 6 de septiembre a las 20, en la Sala Malandra. Las entradas pueden reservarse al 3462-578936.













