Un despliegue policial clave desarticuló la cúpula de una organización criminal acusada de secuestrar choferes en el baúl de un auto y apoderarse de cargamentos pesados en rutas santafesinas. El raid delictivo habría comenzado en Venado Tuerto.

Un minucioso trabajo de inteligencia articulado entre la Justicia santafesina y las fuerzas de seguridad entrerrianas logró asestar un golpe decisivo contra el crimen organizado que acechaba a los transportistas del centro del país. Un hombre y una mujer, señalados por los investigadores como las cabezas estratégicas de una violenta organización de piratas del asfalto, fueron interceptados y apresados cuando intentaban ingresar a la ciudad de Paraná a través del Túnel Subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis. La detención pone fin a una serie de atracos perpetrados con una violencia inusitada en diversos puntos de la provincia de Santa Fe.

La caída de la pareja se concretó durante la mañana del pasado viernes 18 de septiembre en el Puesto de Control Vial del enlace interprovincial. Agentes de la Dirección General de Prevención y Seguridad Vial de Entre Ríos actuaron tras recibir una orden de captura emitida por la Fiscalía de Venado Tuerto, a cargo de la fiscal Mayra Vuletic, en coordinación con la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) de Paraná. Los sospechosos se desplazaban a bordo de un automóvil Fiat Cronos. Al momento de requisar el vehículo, la policía incautó tres teléfonos celulares y una suma en efectivo que ascendía a $ 2.061.600. Tras la requisa, el hombre fue derivado a la Sección Alcaidía Contravencional, mientras que la mujer quedó alojada en la Alcaidía de Tribunales de Paraná, a la espera de ser trasladados a Venado Tuerto.

 

Terror en las rutas y el sello del Cronos

La modalidad operativa empleada por la organización delictiva destacaba por su nivel de logística, frialdad y ensañamiento contra los conductores de cargas generales. De acuerdo con las actuaciones instruidas por la fiscalía, la banda acechaba a los transportistas en momentos de vulnerabilidad: cuando los choferes detenían la marcha en las banquinas para descansar o inspeccionar sus unidades. En ese instante, los criminales irrumpían con extrema ferocidad, reduciendo a las víctimas a golpes, encapuchándolas y maniatándolas con precintos plásticos en manos y pies.

Una de las particularidades más aberrantes de la metodología empleada radicaba en el cautiverio posterior de los camioneros. Lejos de liberarlos inmediatamente, los encerraban en el baúl del mismo Fiat Cronos utilizado por la banda para desplazarse. Con las víctimas totalmente incomunicadas e inmovilizadas —a quienes en ocasiones les colocaban anteojos con los vidrios pintados para desorientarlas por completo—, los asaltantes los trasladaban durante decenas de kilómetros hacia zonas rurales recónditas. Allí eran abandonados a su suerte en la oscuridad de los campos, sin agua ni posibilidades de solicitar auxilio inmediato, mientras la banda procedía al traslado y posterior adulteración de las unidades robadas para introducirlas en el mercado ilegal.

 

El brutal golpe de Sanford que aceleró las capturas

Aunque las pesquisas conducidas por el Ministerio Público de la Acusación venían rastreando el accionar delictivo desde el mes de julio —a raíz de un asalto en la intersección de la Ruta Nacional 33 y República de Irlanda, en Venado Tuerto—, un violento suceso registrado a mitad de semana precipitó los acontecimientos. La madrugada del pasado miércoles, la banda atacó a un chofer sobre la Ruta 33, en jurisdicción de Sanford. En esa ocasión, cuatro delincuentes destrozaron el cristal del camión Scania G410 Streamline y golpearon salvajemente en la cabeza al chofer utilizando un martillo.

Tras someterlo y encapucharlo, abandonaron el semirremolque térmico en cercanías de Firmat y escaparon con el tractor hacia la provincia de Córdoba. La gravedad del estado de indefensión del trabajador y la urgencia por localizarlo llevaron a la fiscal Vuletic a acelerar los pedidos de detención de la pareja sindicada como la conducción del grupo. Este ataque se sumó a una secuencia de golpes similares investigados en San Martín de las Escobas y Landeta, confirmando la estructura permanente de la asociación ilícita.

 

Imputación y búsqueda de los prófugos

Con la cúpula tras las rejas, la Fiscalía de Venado Tuerto prepara formalmente las audiencias imputativas. La acusación central girará en torno a los delitos de asociación ilícita, robo calificado y privación ilegítima de la libertad, figuras penales agravadas por el nivel de violencia ejercido y el riesgo real generado hacia la vida de los trabajadores del transporte.

A la par, la jueza Mariana Vidal autorizó una serie de allanamientos que se ejecutaron en las últimas horas para cercar al resto de la organización. Aunque cuatro integrantes ya identificados no lograron ser ubicados durante los procedimientos, la Justicia santafesina dictó órdenes de captura con alcance nacional e internacional. Desde el MPA destacaron el trabajo coordinado de la Policía de Investigaciones (PDI) y del equipo de Análisis Criminal, asegurando que los peritajes sobre los teléfonos secuestrados en el Túnel Subfluvial serán determinantes para ubicar a los prófugos y desmantelar el circuito comercial de los camiones sustraídos.

 

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Laboratorio de Analisis Clínicos

Mario Maestu