El gobernador encabezó en Rosario una jornada sobre crimen organizado y flujos financieros ilícitos. Señaló que los homicidios acumulados hasta esta fecha bajaron de 222 a 63 en la ciudad y de 315 a alrededor de 112 en la provincia.

El gobernador Maximiliano Pullaro afirmó este miércoles que la próxima etapa de la estrategia contra el crimen organizado en Santa Fe debe concentrarse en los recursos económicos y en quienes, desde actividades profesionales, colaboran con las estructuras delictivas. “El desafío que tenemos hoy es ir por los abogados y los contadores que son parte de estas organizaciones criminales”, sostuvo durante la apertura de la jornada “Crimen organizado y flujos financieros ilícitos: desafíos y estrategias para su desarticulación”, realizada en el Complejo Cultural El Túnel, en el Parque España de Rosario.
El encuentro reunió a autoridades provinciales, municipales, judiciales y federales para analizar herramientas de inteligencia financiera, lavado de activos y coordinación entre jurisdicciones. Pullaro compartió la apertura con el intendente Pablo Javkin, el fiscal federal Matías Scilabra, la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich, y el presidente de la Unidad de Información Financiera, Matías Álvarez.
En su exposición, el gobernador vinculó la discusión sobre las finanzas ilegales con la reducción de la violencia registrada en los últimos tres años. “Hace tres años, en la ciudad de Rosario, al día de hoy exactamente, teníamos 222 homicidios. Hoy tenemos 63”, afirmó. En el conjunto provincial, añadió, el número pasó de 315 a 112.
Pullaro sostuvo que esos resultados obedecen a una política pública que combinó el control del delito, la coordinación entre los poderes del Estado y las distintas jurisdicciones, y decisiones adoptadas “sin violar las garantías constitucionales”. Esa particularidad, planteó, convirtió la experiencia santafesina en un caso de interés para organismos internacionales y otras regiones de América Latina.
Sin embargo, advirtió que la caída de los homicidios no supone que el problema esté resuelto. “Si cada uno de los elementos que intervienen en las políticas públicas del Estado un día o una semana levantan o distraen la mirada, la situación vuelve atrás con la misma fuerza y con la misma violencia”, remarcó.
Como ejemplo de la recuperación de la vida pública, Pullaro mencionó los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026: el mandatario señaló que, durante los 15 días de competencia, unas 3,5 millones de personas participaron de las actividades deportivas y culturales y que no se registraron denuncias por robos de celulares ni por hechos de violencia altamente lesiva. No obstante, insistió en que esos datos no deben llevar a relativizar la necesidad de sostener las políticas de seguridad.
La ruta del dinero
El gobernador recordó que Rosario atravesó durante más de una década una escalada de violencia ligada a organizaciones criminales y cuestionó los diagnósticos importados que, a su juicio, no contemplaban las particularidades locales. “La mejor experiencia es la que se puede construir desde el ámbito local”, afirmó, y defendió la decisión de reorganizar la persecución del narcomenudeo y de las violencias asociadas a esa actividad.
También reivindicó el fortalecimiento institucional y el trabajo de las fiscalías para terminar con la impunidad. En ese sentido, valoró la actuación del Ministerio Público de la Acusación y sostuvo que la coordinación entre la Justicia provincial, la federal, las fuerzas de seguridad y los gobiernos locales fue determinante para modificar la situación.
La agenda, dijo, debe avanzar ahora sobre el patrimonio de las bandas. Pullaro destacó el funcionamiento de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), que realiza remates de bienes decomisados, y del Comité de Bloqueo Económico provincial, orientado a detectar y afectar recursos vinculados con actividades ilícitas.
“La plata que ganás a través del delito la vas a perder”, sintetizó. El gobernador pidió profundizar las investigaciones sobre los circuitos de lavado y sobre quienes aportan conocimientos técnicos a las organizaciones. Aclaró que el foco debe estar puesto en los profesionales que actúan como parte de esas estructuras: quienes transmiten mensajes, diseñan maniobras financieras o administran recursos ilegales.
“Si hacemos eso, vamos a poder mostrar políticas públicas que tuvieron éxito en esta región, pero fundamentalmente que pueden ser ejemplo en la República Argentina”, concluyó Pullaro.












