Un primer intento frustrado y un segundo golpe con daños estructurales y millonario botín en la agencia Kaiken.

La ciudad de Venado Tuerto se encuentra conmocionada tras una serie de graves hechos delictivos perpetrados contra la reconocida agencia de turismo Kaiken, situada sobre la avenida Alem al 100. La investigación judicial, encabezada por el fiscal coordinador de la Unidad de Delitos contra la Propiedad, Dr. Iván Gastón Raposo, junto con la fiscal subrogante Dra. Larisa Barucca y un equipo interdisciplinario de colaboradores, logró vincular a un joven con dos ataques consecutivos cometidos con apenas seis días de diferencia contra el mismo establecimiento comercial.
De acuerdo con la reconstrucción judicial expuesta en la audiencia celebrada el pasado lunes 19 de octubre, el primer episodio tuvo lugar el 6 de octubre, alrededor de las 20:30. En esa ocasión, el imputado habría actuado en complicidad con otro sujeto cuya identidad continúa siendo materia de investigación. Los delincuentes forzaron las bisagras de una ventana para lograr el acceso al interior del inmueble; sin embargo, la rápida activación del sistema de alarma frustró los planes de los malvivientes, quienes se vieron obligados a huir apresuradamente del lugar sin lograr sustraer ningún elemento de valor.
Pese a la frustración del primer intento, el segundo golpe —registrado el 12 de octubre— demostró un alto nivel de planificación y audacia operativa. Según detalló la Fiscalía, el autor ingresó al predio tras trepar un tapial perimetral hacia el patio interno. Una vez allí, neutralizó las defensas electrónicas del local desconectando un sensor de alarma e interrumpiendo deliberadamente el suministro de energía eléctrica. Posteriormente, empleó una amoladora mecánica para violentar una cerradura y acceder al recinto principal, donde ocasionó destrozos generalizados en las instalaciones, afectando la caja fuerte, las cámaras de seguridad y distintos mobiliarios de oficina. Del interior del local se llevaron un botín valuado en 24.000 dólares en efectivo, un lingote de oro y una notebook HP.
Análisis de cámaras de seguridad, rastros físicos y una detención clave
El esclarecimiento y la vinculación del sospechoso con ambos hechos no habrían sido posibles sin un riguroso trabajo técnico y criminalístico coordinado por el equipo fiscal. Tras las denuncias formales, se procedió al relevamiento de múltiples testimonios, inspecciones oculares en el comercio, informes técnicos provistos por la empresa de seguridad privada y un minucioso análisis de las filmaciones obtenidas tanto de las cámaras internas del local como de los dispositivos de monitoreo pertenecientes a vecinos de la zona.
En el primer sufragio de pruebas correspondiente al 6 de octubre, el análisis de las imágenes permitió individualizar rasgos fisonómicos particulares y un tatuaje específico en una de las manos del delincuente. Mediante una rigurosa comparación descriptiva con registros fotográficos previos del imputado, los investigadores lograron establecer fuertes indicios sobre su identidad.
Por su parte, en el asalto del 12 de octubre, las cámaras de las inmediaciones captaron movimientos secuenciales de gran valor probatorio. En una de las tomas se advierte cómo una persona se aproxima sigilosamente a un objetivo cubriéndose el rostro con una caja de cartón antes de que el dispositivo pierda la señal de transmisión. Minutos más tarde, los registros fílmicos muestran a un individuo saltando el tapial trasero cargando una mochila con los objetos sustraídos.
Con estos elementos contundentes reunidos bajo la órbita de la fiscalía coordinada por Raposo y Barucca, se libró una orden de captura que derivó en la detención del sospechoso el pasado 16 de octubre. Durante la audiencia imputativa posterior, se le formalizaron los cargos correspondientes a los delitos de robo simple en grado de tentativa y robo calificado por escalamiento, solicitando de inmediato la medida cautelar más gravosa ante la complejidad y la gravedad institucional del caso.

Resolución judicial, medidas cautelares y líneas de investigación abiertas para dar con el prófugo
Tras escuchar los fundamentos presentados por el Ministerio Público de la Acusación y evaluar los riesgos procesales vigentes, la jueza penal de primera instancia, Dra. Paula Verónica Borrello, resolvió dictar la prisión preventiva por el plazo de 30 días para el joven imputado. La medida restrictiva de la libertad garantiza que el proceso judicial continúe su curso sin interferencias, contemplando a su vez la posibilidad legal de revisión de la cautelar a pedido de la defensa técnica si las circunstancias del expediente así lo ameritan.
Mientras el detenido permanece alojado a disposición de la Justicia provincial, la investigación dista de estar cerrada. Los fiscales a cargo continúan impulsando diligencias procesales con el objetivo principal de profundizar en el esclarecimiento total de la dinámica delictiva y, fundamentalmente, lograr la identificación y captura del segundo hombre que participó activamente en el primer intento de robo del 6 de octubre. Las autoridades confían en que las pericias tecnológicas pendientes aporten nuevos datos para cerrar el círculo sobre esta causa que mantiene en vilo al sector comercial de Venado Tuerto.












