Un despliegue de seguridad sin precedentes sacudió este jueves al sur de la provincia de Santa Fe tras concretarse más de treinta allanamientos simultáneos. La investigación, enfocada en la comercialización y distribución de estupefacientes, culminó con la detención de nueve personas y el secuestro de una importante cantidad de drogas, vehículos y dispositivos electrónicos en diversas localidades de la región y en tres unidades penitenciarias provinciales.
Una estrategia conjunta entre la justicia y las fuerzas federales
La investigación que derivó en los operativos requirió de una minuciosa labor de inteligencia y de una articulación institucional destacable entre el fuero federal y el provincial. En las actuaciones confluyeron la Fiscalía Federal de Venado Tuerto, representada por los fiscales Federico Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Estrada, junto con la Unidad Fiscal Especializada de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación, a cargo de Luis Lagioia, y la Fiscalía Regional de Venado Tuerto, encabezada por Mauricio Clavero.
Este trabajo coordinado permitió trazar un mapa de las operaciones ilícitas que abarcaba tanto puntos de venta callejera como conexiones estructurales de mayor envergadura. Las tareas de campo vinculadas a la órbita federal fueron ejecutadas por las unidades UNIPROJUD de Gendarmería Nacional de Venado Tuerto y Rosario, bajo la dirección de la auxiliar fiscal Rocío Soledad Estrada. Por su parte, las medidas relativas al microtráfico contaron con la ejecución operativa de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones y personal operativo, bajo las directivas del fiscal Luis Lagioia.

Allanamientos masivos en múltiples localidades y cárceles
El mapa de los procedimientos reflejó la extensión territorial de la red investigada. Los operativos se desarrollaron de manera simultánea en domicilios particulares de Venado Tuerto, Rosario, Santa Isabel, Murphy, Villa Cañás y San Eduardo. La magnitud del despliegue evidenció que la organización operaba a través de diversas células distribuidas en la región sur santafesina.
Sin embargo, uno de los aspectos más reveladores de la pesquisa fue la ramificación carcelaria del esquema delictivo. Las requisas y allanamientos también se extendieron al interior del sistema penitenciario provincial, alcanzando específicamente a la Unidad Penitenciaria número once de Piñero, la Unidad Penitenciaria número uno de Coronda y la Subunidad número cinco de Rosario. Estos puntos de intervención sugieren que las operaciones de narcotráfico continuaban siendo dirigidas o coordinadas por individuos que ya se encontraban privados de su libertad, un fenómeno que las autoridades buscan erradicar de raíz mediante este tipo de golpes estructurales.

Nueve detenidos, secuestros y peritajes clave
Como corolario de los más de treinta allanamientos, nueve personas quedaron formalmente detenidas e incomunicadas, señaladas como presuntos eslabones clave dentro de la cadena de comercialización de estupefacientes. Se prevé que en el transcurso de los próximos días se lleven a cabo las correspondientes audiencias imputativas en los tribunales competentes, instancia en la cual los fiscales darán a conocer los cargos específicos y las evidencias reunidas contra cada uno de los implicados.
Durante las requisas en los diferentes domicilios y celdas, los efectivos policiales y gendarmes incautaron material de vital importancia para la causa, incluyendo dosis de cocaína y marihuana, balanzas de precisión utilizadas para el fraccionamiento, documentación de interés y una gran cantidad de dinero en efectivo. Asimismo, se procedió al secuestro preventivo de varios automóviles y motocicletas, además de numerosos teléfonos celulares. Estos dispositivos móviles serán sometidos a complejos peritajes tecnológicos y extracciones forenses por parte de equipos especializados, con el objetivo de rescatar mensajes, llamadas y contactos que permitan desentrañar el entramado completo de la organización y posibles ramificaciones futuras.








