Por Darío H. Schueri – Desde Santa Fe
“En las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, una misma persona puede ser inscripta como precandidata a gobernador en hasta tres fórmulas internas de una misma agrupación política, siempre que cada fórmula sea acompañada por una persona distinta como precandidata a vicegobernador, con paridad de género”, reza el sorpresivo (¿para todos?) artículo 44 de los 297 que contiene el nuevo Código Electoral de la provincia de Santa Fe con media sanción de la Cámara de Diputados.
La posibilidad de que el candidato a gobernador llevase más de una fórmula en las PASO no figuraba en ninguno de los proyectos presentados, aunque dos periodistas rosarinos lo habían anticipado hace un par de semanas ante la incredulidad de muchos (“es un dislate, no va a prosperar”, se había escuchado en los cenáculos parlamentarios). Y prosperó. No sin encendidas discusiones internas en Unidos que, al carecer de autorización para revelarlas, no lo haremos. “Quieren meter tres sandías en un cesto donde caben dos”, fue una de las reflexiones escuchadas posvotación.
Lo cierto y lo malicioso
El artículo 44 NO es un “cover” de la Ley de Lemas porque los votos no se suman; la propia ley lo especifica: “Los votos obtenidos por las distintas fórmulas internas no se acumulan entre sí, aun cuando se encuentren encabezadas por una misma persona precandidata a gobernador” (en todos los casos podrían generar la sensación de debilitamiento del candidato que optara por más de una fórmula en las PASO).
El artículo 44 NO obliga al precandidato a gobernador a llevar tres fórmulas distintas: es “en hasta tres fórmulas” dice la norma. La prerrogativa de elegir la cantidad de fórmulas la tiene el precandidato a gobernador.
Otro artículo, el 48, exige que “la postulación de gobernador y vicegobernador debe presentarse conjuntamente con una lista completa de precandidatos a diputados”.
¿A quiénes beneficiaría y a quiénes perjudicaría el artículo 44?
Independientemente de la intencionalidad expresada por la presidenta de la Cámara de Diputados Clara García de contar con un Código que permite “más participación ciudadana, mejor política y una democracia más fuerte”, los analistas -y la clase política- siempre se preguntan: ¿y esto a quién beneficia?: “A la democracia”, tal como se escuchó formalmente en el recinto de Diputados. Pero, insistimos, nadie cree que semejante “revolución” electoral inédita en el país haya sido solamente para “darle una mayor participación electoral al ciudadano”, como señalara el jefe de la bancada socialista Joaquín Blanco.
Por lo pronto, nos vamos a permitirnos esbozar algunas hipótesis basadas en el artículo 44, tomando como objeto de análisis al futuro precandidato de Unidos Maximiliano Pullaro, el único aspirante gubernamental para el 2027 conocido hasta el momento, y líder del espacio que lo promovió.
Desde La Libertad Avanza su apoderado Marcos Peyrano adelantó que llevarán una sola fórmula a gobernador y vice, a la vez que consideran el artículo 44 “un espanto”; mientras que del peronismo no se sabe con cuántos precandidatos a gobernador irán a las PASO y obviamente qué harían al respecto, aunque en principio los 10 diputados votaron en contra del artículo 44, y todo hace presumir que los cinco senadores harían lo propio.
Opción uno: Maximiliano Pullaro no haría uso de las prerrogativas del artículo 44 y consecuentemente llevaría una sola fórmula a gobernador y vice nuevamente con Gisela Scaglia, cumpliendo con lo que se dice fue la promesa cuando le propusieron a la presidenta del PRO encabezar la lista de diputados nacionales de Provincias Unidas.
Opción dos: Maximiliano Pullaro utilizaría la premisa de dos listas: una con Scaglia (si aceptase competir por la vicegobernación) y otra con una postulante socialista.
Opción tres: Maximiliano Pullaro iría a las PASO con tres aspirantes a vicegobernadoras: Gisela Scaglia (si aceptase competir por la vicegobernación) otra precandidata socialista y una tercera radical.
Mencionamos recurrentemente a Gisela Scaglia entre las opciones, tomando como referencia el cumplimiento de lo que se dice fue aquella promesa de agosto del año pasado: acompañaría nuevamente a Maximiliano Pullaro en la fórmula en el 2027 (ahora tendría que ganarse el lugar en las PASO).
Si Gisela Scaglia decidiera no aceptar competir por lo que estimase es una postulación que le corresponde naturalmente por “promesa preexistente”, le quedarían a Maximiliano Pullaro las opciones de elegir una candidata a vicegobernadora radical, y esperar a que el socialismo le sugiriera la propia.
Cualesquiera de estas hipótesis las conoceremos recién en febrero del 2027, cuando se produzca el cierre de listas, pero es de presuponer que a partir de la sanción de la ley (el próximo jueves 27 si no ocurriese nada raro) algunas señales comenzaremos a ver.












