Por Darío H. Schueri – Desde Santa Fe
Quién hubiera pensado que “Capi”, la mascota oficial de los Juegos Suramericanos, terminaría siendo un suceso popular en sí mismo. Chicos y grandes obligan a reponer stock en cada uno de los fan fest de Rafaela, Santa Fe y Rosario. SanCor rumbo al desguace. La industria bajo fuego político.
Las buenas noticias llegaron desde el Senado de la Nación
El jueves pasado la Cámara de Senadores de la Nación le dio dos buenas noticias a la provincia. Por un lado, aprobó por unanimidad la ley que declara oficialmente Héroe Nacional al brigadier general Estanislao López, proyecto del exdiputado nacional rafaelino Roberto Mirabella.
Y por otro, dio media sanción a la ley que aumenta los cortes obligatorios y desregula el mercado de biocombustibles. El ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini, celebró la votación rescatando a los representantes santafesinos en la cámara alta Carolina Losada, Eduardo Galaretto y Marcelo Lewandowski con la consigna “defendimos a Santa Fe y dimos un paso histórico en el Senado”, para agregar que esta modificación “premia al que invierte y produce, logrando actualizar una ley que era injusta para nuestra provincia”
Puccini ilustró: “Levantamos el corte obligatorio al 10 % (y sumando coprocesamiento puede llegar al 15 %) y aseguramos un 40 % del mercado para proteger las inversiones de las empresas no integradas"; pero asimismo “habilitamos a las empresas integradas a competir en el mercado interno”; a la vez que remarcó el hecho de que “con esta media sanción, terminamos con los históricos cupos discrecionales y los precios regulados desde un escritorio, y vamos hacia un mercado transparente y de libre competencia, con un horizonte de previsibilidad garantizado hasta 2036”.
El ministro de la Producción santafesino se entusiasmó: “Además, miramos al futuro dejando el camino normativo libre y desregulado para atraer inversiones de escala global en biocombustibles de segunda generación (como el SAF/Biojet y el diésel renovable)”.
Argentina increíblemente absurda
Es muy difícil explicarle -y convencer- a un extranjero para que invierta en nuestro país, mientras se estima que los argentinos tienen más de US$ 262.000 millones a US$ 279.000 millones fuera del sistema financiero local, ya sea en efectivo ("bajo el colchón"), cajas de seguridad o cuentas en el extranjero.
Es muy probable que no pocos empresarios locales que piden “créditos blandos” para desarrollarse, estén entre quienes no confiaron ni confían en el país y se dolarizaron. “Que saquen el canuto para financiarse”, bien podría decirles el gobierno.
Santa Fe hace lo que puede (con lo que tiene)
Hace una semana la Bolsa de Comercio de Santa Fe fue anfitriona de la jornada: "Claves de financiamiento para PyMEs", organizado por la propia Bolsa junto a la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (CASFOG) evento patrocinado por RICSA ALyC, Integrar y ACA Valores, que junto a entidades claves como el CFI, BICE, BICA y el Banco de Santa Fe, buscaron acercar herramientas de inversión y crédito a las pymes, que en gran número estuvieron presentes.
El clima sensorial percibido entre los presentes era de “cauto optimismo” sobre la marcha de la economía, a la que observan “en el camino correcto”, pero sin dejar de mirar con inquietud las movidas políticas que ensucian el panorama. Será alta y empinada la cuesta para el gobierno nacional a los fines de convencer a la clase empresaria -no politizada- de que finalmente la Argentina será un “país normal” (no como Noruega o Alemania, sino como Brasil, Uruguay, Chile o Paraguay, donde no existe inflación y hay “seguridad política”).
Los ministros de Economía Pablo Olivares y de la Producción Gustavo Puccini, se esmeraban por explicarle a los empresarios presentes en la Bolsa sobre las bondades del Fondo de Garantías Santa Fe (FoGaFe) que permite a mipymes, emprendedores y monotributistas obtener avales para acceder a financiamiento con mejores condiciones y menores exigencias de respaldo; o la novedosa línea de descuento de documentos (cheques de pago diferido, pagarés bursátiles electrónicos o facturas de crédito electrónicas) con tasa bonificada a través del Mercado Argentino de Valores -MAV- para que las micro, pequeñas y medianas empresas y los comercios puedan acceder a esta herramienta, que ya generó 861 operaciones en 82 empresas y comercios, mientras que otras 121 empresas cuentan con su certificado de elegibilidad aprobado para recibir los fondos, volcándose más de $ 10.184 millones hacia la economía real santafesina, con más de $ 252 millones utilizados, de los mil destinados por la provincia para bonificar hasta 10 puntos porcentuales de la tasa de interés.
Pero la realidad pareciera ser más cruda; al menos desde el punto de vista de la FISFE, donde según su último reporte, la actividad manufacturera bajó 2,9 % interanual en julio y 3,5 % en siete meses de 2026.
La entidad señaló que el 66 % de las ramas de actividad opera por debajo del nivel del año pasado, y describió un escenario crítico por la baja demanda interna, el incremento de costos y el comercio desleal, mientras advirtió que las industrias enfrentan un virtual estancamiento del crédito en pesos y altas tasas reales de interés, persistiendo un elevado ratio de irregularidad del crédito de las empresas.
A todo esto, el presidente de Apyme Santa Fe Mario Galizzi le pidió a las empresas “concursarse” para salvar salvaguardar su patrimonio.
SanCor: ¿jueces rafaelinos custodios de la quiebra?
Los jueces rafaelinos de la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral Pablo Lorenzetti, María José Álvarez Tremea y Duilio Maximiliano Hail, en un fallo de 70 páginas, habilitaron la reapertura de la licitación para vender las seis plantas industriales y el paquete de marcas de SanCor, convalidando de esa manera la quiebra dictada por el juez de Primera Instancia del Distrito en lo Civil y Comercial Marcelo Gelcich (a quien la Corte Suprema de Justicia salvó de un pedido de jury de enjuiciamiento).
Resulta incomprensible, a la luz del sentido común, la decisión de quebrar a una empresa que contaba con un plan de recuperación presentado por sus propios acreedores, avalado por más de 3500 firmas de intendentes, concejales, cámaras empresarias, exproveedores, extrabajadores, productores y comerciantes de los pueblos del interior profundo de Santa Fe.
De esta manera, los pueblos de la cuenca lechera perderán 400 millones de dólares en deudas verificadas y conexas. En este escenario de quiebra, y al precio escandaloso en el que la empresa será subastada o, peor aún, desguazada, los acreedores comunes, los proveedores y los productores que sostuvieron a SanCor hasta el final no cobrarán nada. Absolutamente nada.
Todo en ese expediente huele a descomposición. ¿Por qué la Justicia confió la tasación de la empresa a la Sindicatura (en manos de un contador) y no a un ingeniero industrial o a un perito especialista en marcas, subvaluando el patrimonio real de la cooperativa? ¿Por qué, tras el "inesperado" incendio de la planta principal -siniestrada convenientemente en dos oportunidades- el juez decidió devaluar el precio de SanCor en un 20 % sin ordenar una nueva tasación? Cada decisión pareció fríamente calculada para garantizar un negocio redondo a los caranchos que sobrevuelan los restos de la histórica empresa. Con el silencio cómplice del sindicato ATILRA, dicho sea de paso.
Será un comprador rapiñero quien se enriquezca a expensas de la ruina de toda una región. Los extrabajadores, con suerte, percibirán apenas un 20 % de sus indemnizaciones, condenando a la pobreza silenciosa y absoluta a más de mil familias que quedaron a la buena de Dios, sin trabajo y lejos de la edad jubilatoria.
Mientras los abogados Regali y Bergallo libran una de sus últimas batallas para derribar la sentencia de quiebra y desguace de SanCor CUL -intentando salvar ochenta años de historia de la cooperativa que mayor prestigio alcanzó en Latinoamérica y el mundo- surge un interrogante que retumba en el silencio de los tribunales santafesinos: ¿a qué obedece este oscuro ensañamiento judicial?
Volvemos al principio: ¡qué difícil es convencer a un extranjero a invertir en la Argentina!












