El pasado domingo, la localidad de Firmat se vio sacudida por un trágico accidente que le costó la vida a Sebastián Depascua, un joven de 29 años oriundo de Wheelwright. Depascua, quien se desempeñaba como trabajador para una empresa contratada por la Empresa Provincial de la Energía (EPE), falleció mientras realizaba tareas de colocación de postes de hormigón durante un corte programado de energía. El incidente, que involucró a una cuadrilla de cuatro personas, ha dejado una profunda consternación en la comunidad y ha generado un debate sobre las condiciones de seguridad en este tipo de trabajos.

La desgarradora carta de Brenda Lucero
El dolor y la angustia provocados por la repentina pérdida de Sebastián Depascua se hicieron aún más palpables tras la publicación de una emotiva carta escrita por su esposa, Brenda Lucero, madre de sus dos hijos. En la misiva, Lucero expresa su devastación y describe el profundo vacío que ha dejado la partida de su compañero de vida. "Hoy, con el corazón destrozado y sin querer hacerlo, me toca despedirme de vos. No estoy lista y nunca en mi vida voy a estarlo", escribe Lucero, recordando el día del accidente como un "11/01/26" que la "mató en vida".
La carta revela la cercanía y el amor que unía a la pareja. Lucero relata cómo esperaba a Sebastián para compartir una tarde juntos y prepararle su plato favorito: fideos con salsa. Sin embargo, "no te permitieron volver, mi amor. No te dejaron llegar a casa, como tanto te gustaba", lamenta. La joven viuda promete cuidar de sus hijos y mantener vivo el recuerdo de su padre. "Voy a cuidar a los nenes como si vos estuvieras al lado mío y que mi amor por vos va a ser incondicionalmente para toda mi vida", asegura.
Un legado de amor y la búsqueda de justicia
Brenda Lucero describe a Sebastián como el motor de su familia, un hombre que se hizo cargo de sus responsabilidades desde muy joven y que siempre se esforzó por brindarles lo mejor. "Vos eras el motor de esta hermosa familia de cuatro que construimos siendo tan jóvenes. La familia que vos te cargaste al hombro teniendo solo 19 añitos y haciendo todo para que jamás nos falte nada", recuerda con cariño. La carta también evoca los momentos felices compartidos, los proyectos en común y el amor incondicional que se profesaban.
En la parte final de su mensaje, Lucero clama por justicia para Sebastián. "Necesito que me ayuden pedir justicia por Sebastián, porque a él le arrebataron la vida", exige. La viuda señala que, además de su propia pérdida, el accidente ha dejado una profunda marca en los compañeros de trabajo de su esposo y ha privado a sus hijos del amor y la presencia de su padre. "Necesito justicia por él, porque dejaron a dos hermosas criaturas sin el amor de su papá, sin que él esté presente en sus vidas y viéndolos crecer", concluye.
La investigación sobre las causas del accidente continúa en curso, y se espera que se esclarezcan las circunstancias que rodearon la muerte de Sebastián Depascua y se determinen las responsabilidades correspondientes.
La carta
"Hoy, con el corazón destrozado y sin querer hacerlo, me toca despedirme de vos. No estoy lista y nunca en mi vida voy a estarlo. Ese 11/01/26, donde me mataron en vida y el que me va a quedar marcado para toda la vida. Ese día yo te estaba esperando, te estaba por hacer esos fideos con salsa que me habías pedido el día anterior y para pasar toda la tarde juntitos, pero no te permitieron volver, mi amor. No te dejaron llegar a casa, como tanto te gustaba, que era lo único que te importaba todos los días: llegar a tu casa.
Quiero que sepas que voy a cuidar a los nenes como si vos estuvieras al lado mío y que mi amor por vos va a ser incondicionalmente para toda mi vida.
Me dejaste con un vacío enorme del que no me voy a recuperar nunca, pero del que voy a tener que aprender a vivir con el. Vos eras el motor de esta hermosa familia de cuatro que construimos siendo tan jóvenes. La familia que vos te cargaste al hombro teniendo solo 19 añitos y haciendo todo para que jamás nos falte nada, ayudándome con mis estudios y estando ahí, apoyándome mientras estudiaba y diciéndome que siempre ibas a estar muy orgulloso de mí.
Siempre me va a quedar todo lo que me decías. Ese viernes 9/01 me decías que con los nenes te hacíamos sentir maripositas en la panza y que no había lugar mejor que tu casa. Teníamos muchos proyectos juntos, los que hoy van a quedar solo en mi cabeza, y recordando lo feliz que te ponías con esa sonrisa y esos dientes perfectos que te encantaba presumirme. Esos ataques de amor e intensidad que te agarraban de a ratos, de los que no se salvaba nadie que estuviera cerca tuyo en esos momentos: esos abrazos bien apretados o esos besos que te llenaban el alma.
Seguís viviendo en mí, en tu amor profundo y en tu hermosa sonrisa, que hoy vive reflejada en tus hijos.
Necesito que me ayuden pedir justicia por Sebastián, porque a él le arrebataron la vida y dejaron a tres compañeros que él adoraba con una marca de por vida, una herida que jamás se va a borrar. Necesito justicia por él, porque dejaron a dos hermosas criaturas sin el amor de su papá, sin que él esté presente en sus vidas y viéndolos crecer".












