La fiscal Mayra Vuletic solicitó una condena de 26 años de prisión efectiva para Kevin P., acusado de asesinar a Juan Carlos Salinas, un vecino de 67 años de Venado Tuerto. La solicitud se presentó en el marco de una causa que incluye no solo el homicidio, sino también una serie de incidentes previos que, según la investigación, evidencian una conducta violenta sostenida por parte del imputado. La audiencia preliminar, paso previo al juicio oral, se llevó a cabo este lunes.

El hecho central de la investigación ocurrió el 8 de noviembre de 2024, aproximadamente a las 8:55, frente al domicilio de la víctima, ubicado en la calle Pringles al 88. Según la reconstrucción de los hechos, Kevin P. llegó al lugar en un automóvil conducido por Ramiro Durich. Al descender del vehículo, Kevin P. atacó a Salinas con un arma blanca, infligiéndole heridas de gravedad en la zona abdominal.
Tras la agresión, el acusado huyó del lugar con la ayuda de Durich, quien condujo el automóvil en la fuga. Salinas fue trasladado de urgencia al hospital local, donde permaneció internado durante veinte días. Finalmente, el 28 de noviembre, falleció a causa de un cuadro de hemoperitoneo e isquemia cerebral, directamente relacionado con las heridas sufridas en el ataque.
Pruebas y reconstrucción del caso
Un elemento clave en la investigación son las imágenes captadas por cámaras de seguridad, las cuales registraron los movimientos del imputado antes y después del ataque. La fiscalía sostiene que estas grabaciones permiten ubicar a Kevin P. en la escena del crimen y reconstruir la secuencia de los hechos de manera precisa. La fiscal Mayra Vuletic lideró la investigación, recolectando evidencia y testimonios para sustentar la acusación.
Además de las grabaciones, se incorporaron testimonios que describen el estado del imputado antes del crimen. Una joven declaró haber compartido tiempo con Kevin P. la noche anterior al ataque, asegurando que se encontraba alterado y bajo los efectos de estupefacientes. Esta declaración contribuye a establecer el contexto y la motivación del crimen.
Una escalada de conflictos previos
La investigación reveló que el homicidio fue precedido por una serie de incidentes violentos que evidencian una escalada de conflictos entre Kevin P. y Juan Carlos Salinas. Según los investigadores, la disputa se originó semanas antes del ataque, a raíz de un altercado relacionado con el perro de la víctima.
Entre los antecedentes más relevantes figuran la detención de Kevin P. en marzo de 2024 por posesión ilegal de un arma de fuego, un incidente ocurrido el 23 de octubre en el que amenazó a Salinas y disparó contra su vehículo, y nuevas intimidaciones el 7 de noviembre, un día antes del ataque, que incluyeron amenazas de muerte. Incluso estando ya detenido, Kevin P. protagonizó un incidente de daño agravado dentro de la Comisaría 2.ª.
Calificación legal y posible condena
La fiscalía imputó a Kevin P. como autor de una serie de delitos en concurso real, incluyendo tenencia y portación ilegítima de arma de fuego, amenazas calificadas, daño, daño agravado y homicidio doloso simple. Debido a la gravedad de los delitos y los antecedentes del imputado, la fiscalía considera que la pena aplicable supera ampliamente los ocho años mínimos y podría exceder los 30 años. Por lo tanto, se solicitó una condena de 26 años de prisión efectiva.
En un juicio separado, Ramiro Durich, quien conducía el vehículo en el que Kevin P. llegó a la escena del crimen, fue condenado en octubre de 2025 a cinco años de prisión como partícipe secundario del homicidio. La fiscalía sostiene que el crimen se inscribe en un contexto de venganza y escalada de violencia, y que el ataque no fue un acto espontáneo, sino el desenlace de una serie de conflictos previos que fueron aumentando en gravedad. La audiencia preliminar de este lunes marca un paso importante hacia el juicio oral, donde se determinará la culpabilidad de Kevin P. y se dictará la sentencia final.













