Por Darío H. Schueri – Desde Santa Fe

El viento de cambio que comenzó a soplar en la provincia de Santa Fe en las PASO del 16 de julio, se transformó en un huracán este domingo 10 de septiembre, consagrando al radical Maximiliano Pullaro como nuevo gobernador, superando el récord de un millón de votos obtenidos individualmente, que transformó en subtítulo la derrota en la categoría Diputados nada menos que del gobernador de la provincia Omar Perotti.

Con categoría cinco, el huracán del cambio arrastró pueblos y ciudades en la provincia de Santa Fe, hasta llegar a la mismísima Casa Gris. Sin piedad, Unidos para Cambiar Santa Fe abatió seis departamentos representados por el peronismo, obtuvo la mayoría en la Cámara de Diputados, se llevó puestas 16 de las 20 ciudades más importantes de la provincia gobernadas por el PJ (solo le quedaron Reconquista y Villa Constitución). 

Acabó con 32 años de gobierno PJ en Rafaela y 16 años en Esperanza; y así podríamos seguir enumerando los daños ocasionados por el “frente de frentes” por cuya edificación tanto batallaron, no pocas veces ante la incredulidad de propios y extraños, muchos dirigentes de varios partidos encabezados por un mariscal: Felipe Michlig, el presidente de la UCR, de quien Pullaro dijo que “fue capaz de meter dentro de la misma alianza al socialismo y el PRO”.

 

¿Por qué ganó Unidos para Cambiar Santa Fe?

Pregunta a contraluz: ¿qué pasó entonces para que el peronismo en el poder perdiera de manera tan categórica la elección gubernamental? (con un primer tiempo desastroso ya en las PASO del 16 de julio). 

La respuesta la dio en un reportaje televisivo el flamante diputado provincial radical José Corral: “Fuimos unidos”. Cuando comenzaba a bocetarse el innominado “frente de frentes”, precisamente Michlig dijo que “si vamos separados, correremos la misma suerte que en el 2019; muchachos, hagamos el esfuerzo”. 

¿Y qué pasó en el 2019?: Antonio Bonfatti dentro del FPCyS más José Corral, que jugó “por afuera” en Cambiemos sumaron 1.016.997 votos, el 57.69 %. Este domingo Maximiliano Pullaro, emblema de Unidos para Cambiar Santa Fe sacó 1.023.759 votos, el 58.40 %. Maximiliano Pullaro le aportó a Unidos para Cambiar Santa Fe de su propia cosecha más de 6.700 votos, el 0.71 % para arribar a esa cifra del escrutinio provisorio. “No ganó solo Maximiliano Pullaro, ganó un frente de 15 partidos políticos”, se sinceró con humildad y grandeza el flamante gobernador electo. 

 

¿Por qué el peronismo perdió en toda la provincia?

Para entenderlo hay que concatenar todas las derrotas distritales con la del mismísimo gobernador Omar Perotti en la categoría Diputados, amén de la desastrosa performance del candidato a gobernador Marcelo Lewandowski (y su compañera de fórmula Silvina  Frana), a quienes en un lúcido "mea culpa" el presidente del PJ Ricardo Olivera reconoció que el justicialismo “los dejó solos” en la campaña, admitiendo que él mismo como presidente del partido tendría que haber alzado la voz a tiempo. 

Ahora bien: Lewandowski, Perotti y todos los mandatarios locales y departamentales que perdieron, está visto que solo podían hacer control de daños ante el huracán de cambio que se avecinaba; sin por ello restarle méritos a los ganadores, comenzando por la apoteósica elección del radical Maximiliano Pullaro (junto a Gisela Scaglia del PRO) y de la socialista Clara García reteniendo la mayoría en Diputados.

En el 2019 Omar Perotti en Juntos se consagró gobernador con 745.996 votos, este domingo Marcelo Lewandowski obtuvo 540.997 votos, un 27.4 % menos.

Pero el propio Perotti cayó de 745.996 votos hace cuatro años a 481.016 votos como candidato a diputado el domingo pasado, un 35 % menos. Naturalmente para que ello ocurriese, además del viento de cambio hubo de pasar otras cosas. Dejamos el análisis para el presidente del PJ Olivera, quien evaluó que a la gestión provincial "le faltó contenido y volumen político".

El propio Perotti argumentó en el sentido de esta columna, atribuyendo el resultado a “una ola de cambio muy fuerte” que se viene dando en todo el país, aceptando que “poder adquisitivo, inflación e inseguridad tienen una connotación muy alta”. Las dos primeras variables no las podía controlar él, pero la inseguridad -sobremanera en Rosario- fue sin dudas su talón de Aquiles. 

El sabio arte de visualizar las cosas desde la perspectiva una vez que pase el tembladeral, le permitirá al peronismo santafesino vislumbrar el futuro, que en lo inmediato aparece oscuro y cerrado, sobremanera ante la perspectiva de otra fea tormenta para las elecciones generales  del 22 octubre próximo, que de acuerdo a como se dé podría dejar también al flamante gobernador electo ante un angustiante dejo de incertidumbre o esperanzador panorama.

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Laboratorio de Analisis Clínicos

Mario Maestu